Trasladémonos a la época del rey Fernando VII. Él solía visitar el ‘Ventorillo del Chato” en Cádiz, donde se deleitaba con los manjares de la época junto a su séquito. Un día, el regente de este lugar, conocido como el Chato, sirvió vino en copas con queso encima, ¡sí, sobre la copa! ¿Sabes por qué? En esos días, había muchas moscas y polvo en el aire debido a los caminos. Poner el queso sobre el vino protegía la bebida de partículas no deseadas.
Curiosamente, el rey no se dio cuenta del motivo, pero desde entonces, a donde quiera que iba, pedía «una copa de vino y una tapa», en honor a esa capa de queso que cubría su bebida. Aquí es donde comienza la historia de las tapas, que la Real Academia Española las define como «pequeñas porciones de comida que acompañan una bebida».

Por su parte, el «pintxo», un delicioso bocado de la gastronomía española, tiene un origen cautivador. En el norte de España, en tabernas rurales, los clientes solían colocar una rebanada de pan sobre su vaso para proteger su bebida de moscas. Los astutos dueños comenzaron a añadir ingredientes sobre el pan para realzar el sabor. Así, nació el «pintxo», del verbo español «pinchar», puesto que los ingredientes se sostenían con un palillo. Hoy, esta tradición se ha convertido en una experiencia culinaria única en la que se exploran sabores en cada pequeña porción.
En Tast Culinary Projects nos apasiona el arte de conjugar sabores y sensaciones en forma de tapas y pintxos. Desde las tradicionales tapas de jamón ibérico, queso, pimientos de padrón, patatas bravas, pulpo, etc; hasta pinchos elaborados con mimo como el de tempura con chistorra y queso, la bomba de bacalao, una brocheta de langostino o una mini burger. Acércate a nuestro restaurante Tast Unión y saborea la mejor historia de la gastronomía española.