Andrea Masi, responsable de F&B de Tast Culinary Projects, nos habla de los retos que supuso la 36 Copa del Rey de Vela

¿Cómo afronta la organización de un servicio de catering de esta envergadura?

La organización del servicio de brunch de todos estos días empezó por tener claro que queríamos hacer algo especial para “sumar” a lo que ya creemos que es una gran experiencia: vivir en nuestra propia casa una regata de esta envergadura. Nos apoyamos mucho en trabajar con grandes proveedores, que ya están a nuestro lado a lo largo de todo el año, y con grandes productos locales y nacionales.

¿Qué tipo de productos fueron los más consumidos a lo largo de estos días?

Los regatistas son fanáticos de los bocadillos de jamón serrano y queso mahonés, a los que ponemos mucho mimo. Horneamos cajas y cajas de pan para que estuviera lo más fresco posible y lo acompañamos con buen aceite de oliva y unos productos excelentes. Es lo que comen justo antes de ir al mar, así que procuramos que zarpen con buen sabor de boca.

¿Es la Cena de Armadores el mayor reto al que os enfrentasteis estos días? ¿Cómo lo preparáis?

Definitivamente la Cena de Armadores fue el mayor reto de estos días, puesto que el despliegue requerido para esa cena es 6 veces más de lo que manejamos normalmente en El Náutico. Para prepararlo la base es planificación y previsión. Intentar tener todo bajo control sabiendo que siempre habrá imprevistos. Una vez acordado el menú se trata de coordinar pedidos, preparaciones, entregas, menaje, valorar los recursos materiales necesarios, materias primas y, lo más importante, los equipos de trabajo y la planificación de los mismos.

Este evento también es el engranaje que me permite compartir tareas con otros departamentos de la empresa (recursos humanos, finanzas, decoración, mantenimiento, comunicación…). Todos ellos aportan algo para que el evento tenga éxito.

¿Cuáles son los requisitos imprescindibles para que la organización de este evento tenga éxito?

Es importante tener templanza y poder gestionar todos los puntos del evento para canalizar las fuerzas y dirigirlas, en el momento justo, hacia dónde y cómo queremos llegar.

¿Qué lecciones o aprendizajes se pueden sacar de la organización de un evento de estas proporciones?

Estos eventos te demuestran que siempre puedes superarte. Este año, por ejemplo, el agobiante calor nos jugó malas pasadas ya que las cámaras de frío no rendían y tuvimos que buscar otra solución. Eventos de este calibre requieren grandes esfuerzos a nivel mental y físico, pero sobre todo a nivel de equipo. Sin ellos sería imposible conseguirlo y tenemos la gran suerte de contar con personas comprometidas y profesionales. Cada año mejoramos en algunos detalles, pero nuestro sello incondicional es el apoyo que nos proporcionamos unos a otros.